domingo, 6 de diciembre de 2015

Historia de nuestros embriones (I)



Se me hace raro escribir sobre nuestros embriones. Pensar que cada uno de ellos pudo haberse convertido en nuestro hijo y que ninguno de ellos existe ya... Pero, a la vez, sé que necesito hacerlo: necesito contar su historia para transformarla en un recuerdo que me permita avanzar.

Mis ovarios hiperestimularon en las dos FIV, así que llegamos a observar más de veinte folículos en cada una. Evidentemente, no todos contenían un óvulo, ni mucho menos un óvulo maduro, ya que la hiperestimulación tuvo lugar en los dos últimos días de medicación: es decir, sin que quedara apenas tiempo para que los óvulos se formaran o crecieran.

En la primera punción obtuvimos dieciséis óvulos, nueve de ellos maduros: precisamente el número de folículos que se observaban desde el principio, antes de la hiperestimulación. Nuestra doctora buscaba entre ocho y diez, así que dimos en el blanco. De estos nueve óvulos, sin embargo, fecundaron solo cuatro: una tasa muy bajita que nos desalentó bastante en su momento.

Hay varias causas posibles. En primer lugar, al padecer SOP, mis ovarios no desechan correctamente los óvulos de cada mes, por lo que existe la posibilidad de que algunos de los que conseguimos fueran en realidad óvulos "viejos", que empezaron a madurar en otro ciclo. En segundo lugar, puede que el donante que escogieron no fuera en realidad demasiado compatible conmigo, o quizá no tan sano como parecía. Y, por último, tal vez las técnicas empleadas no fueran las más adecuadas.

En nuestra clínica, todas las FIV son FIV-ICSI, pues aplican una FIV convencional a la mitad de los gametos y una ICSI a la otra mitad. En mi caso, por razones que nunca nos explicaron, solo aplicaron FIV convencional a tres óvulos, de los que fecundaron dos, mientras que a los otros seis les hicieron ICSI, obteniendo solamente dos embriones.

Generalmente, la ICSI es una técnica que se aplica cuando los espermatozoides no tienen buena movilidad, algo que no debería ocurrir al utilizar un donante; pero que está contraindicada cuando la calidad de los óvulos es baja, ya que la inyección puede romper su membrana. Los óvulos de mala calidad, sin embargo, tienen una tasa mucho mayor de fecundación cuando se les aplica una FIV convencional.

En mi caso, la diferencia entre la tasa de fecundación con una y otra técnica me deja dos cosas claras. En primer lugar, que si mis óvulos se comportan como lo hacen aquellos que tienen baja calidad, será porque, probablemente, tienen baja calidad. Y, en segundo lugar, que en la clínica metieron la pata con las técnicas: si hubieran aplicado la FIV convencional a más óvulos, seguramente habríamos obtenido más embriones.

A pesar de ello, nuestra doctora consideró que cuatro era un número suficiente para intentar hacer un cultivo largo y conseguir blastos. En aquel momento, a mí me pareció la mejor opción, porque creía que las perspectivas de embarazo eran mejores así. Hoy sé que este es un tema muy controvertido sobre el que no todos los médicos opinan igual, ya que con el cultivo largo se pierden la mitad de los embriones, sin que se pueda dar por hecho que no habrían sido evolutivos de haberlos transferido antes.

Y eso fue exactamente lo que nos pasó a nosotras. Aunque todos los embriones estaban vivos a día 5, dos de ellos iban muy retrasados en su desarrollo, y al día siguiente nos confirmaron que no podíamos vitrificarlos. Otro de los embriones (obtenido con FIV convencional, por cierto) era un blasto de buena calidad que me transfirieron en fresco y del que me quedé embarazada, aunque la aventura terminó en un aborto diferido a las ocho semanas. El cuarto embrión (de peor calidad; con este desconozco la técnica que utilizaron), lo vitrificamos y transferimos seis meses después, dando como resultado un bioquímico

Y así llegamos a los embriones que conseguimos en la segunda FIV.

2 comentarios:

Sara Sarita dijo...

Hola !!

Mira, te estoy leyendo y casi me estoy reconociendo en todo...sobre todo en que no se si a ti te ocurre pero yo no quisiera saber tanto, que si ICSI que si FIV que si calidad A, B, C....no se, a mi me satura todo esto, mira yo en breve pasare a donacion de ovulos, ya nos hemos agotado de intentar con los mios, y siento alivio, esa es la palabra, alivio! porque dejare de sentirme tan culpable de que solo haya tenido negativos y abortos...ahora, si vuelve a salir mal no pensare que todo es mi ....
Animo guapa, de un modo u otro llegara....

Remedios Morales dijo...

¡Gracias por tu comentario! :)

La verdad es que a mí no me importa saber sobre este tema, al final te acabas convirtiendo en una experta aunque no quieras. A mí lo que me molesta es tener que estar pendiente de unos médicos que te cobran una pasta y te dejan con la sensación de que hacen su trabajo a medias...

Yo también siento alivio ahora que ya no espero que mi cuerpo haga lo que no puede hacer :D

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